Por primera vez en mucho tiempo estaba nervioso, no sé por qué, no era la primera vez que estaba sentado en un aula de nuevo, al mirar introspectivamente y buscar la fuente de mis nervios no eran por estar en una universidad de nuevo... No, no era eso. Era el confrontar la diferencia de edades, conceptos y experiencias que estaban sumadas en casa una de las personas que a partir de hoy denominaría mis compañeros. La verdad verlos a todos tan jóvenes y tan ansioso me relajó un poco y me hizo sonreír para mis adentros, sé que me veían prepotente e incluso muy sobrado (o al menos es lo que percibí, no los culpo la ropa ese día no ayudaba mucho), luego pensé, O.K., acá estamos de nuevo sentados en clase así que pongámonos reglas:
- Vamos a pasar desapercibidos.
- manejaremos un perfil bajo. (ese si ha sido muy difícil).
- Dejar de referirme a mí como nosotros en tercera persona.
- Y sonreír mucho para que no sepan que soy muy malgeniado.
pero ya después de una semana me doy cuenta que es un poco difícil pasar desapercibido, o pero aún quedarme callado en clase y manejar un bajo perfil.
luego estimé mis expectativas para este nuevo reto y lo comprendí, no estoy aquí por que otros me impulsen o me detengan; estoy por que quiero conquistarme a mí mismo e imponer mis deseos y mis metas por encima de lo que cataloguen como normal. así que: "aquí me quedo".
No hay comentarios:
Publicar un comentario